Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.La lúdica como estrategia para la educación y cultura ambiental en el contexto universitario283ABSTRACTRESUMENISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017. La lúdica como estrategia para la educación y cultura ambiental en el contexto universitario*Claria Marles Betancourt**Parcival Peña Torres***Carlos Alberto Gómez Cano****Cómo citar este artículo / To reference this article / Para citar este artigo: Marles, C., Peña, P. y Gómez, C. (2017). La lúdica como estrategia para la educación y cultura ambiental en el contexto universitario. Revista UNIMAR, 35(2), 283-292. Fecha de recepción: 06 de junio de 2016Fecha de revisión: 27 de septiembre de 2016Fecha de aprobación: 09 de febrero de 2017El presente artículo tiene como nalidad, realizar una reexión sobre la necesidad de plantear alternativas que promuevan cambios en las creencias, actitudes, valores y comportamientos hacia la conservación, protección y cuidado de la naturaleza y sus servicios ecosistémicos. La educación ambiental se considera un elemento de transformación cultural mediante el uso de herramientas pedagógicas y didácticas. Sin embargo existe una brecha en la incorporación de la dimensión ambiental en el contexto universitario, en relación con el proceso de enseñanza aprendizaje. El presente análisis aborda una propuesta de lúdica ambiental en la Universidad de la Amazonia, que considera las estrategias lúdicas como una alternativa que posibilita al estudiante para explorar la realidad socio-ambiental de la región e incentivar la participación en la búsqueda de respuestas a los múltiples interrogantes que emergen por la crisis ambiental global y la incertidumbre frente al futuro.Palabras clave: Educación ambiental, lúdica, cultura, universidad.The playful as a strategy for education and environmental culture in the university contextThe purpose of this article is to reect on the need to propose alternatives that promote changes in beliefs, aitudes, values and behaviors towards the conservation, protection and care of nature and its ecosystem services. Although environmental education is considered an element of cultural transformation through the use of pedagogical and didactic tools, there is still a gap in the incorporation of the environmental dimension in the university context, in relation to the teaching-learning process.The present analysis addresses a proposal of environmental play at the University of Amazonia, which considers play strategies as an alternative that allow the student to explore the socio-environmental reality of the region and encourage participation in the search for answers to the multiple questions that emerge due to the global environmental crisis and uncertainty about the future.Key words: Environmental Education, Playful, Culture, University.* Artículo de Reexión. Derivado de la investigación: “Juego Educativo y Huella Hídrica: Alternativa que sensibiliza estudiantes universitarios en la gestión del recurso hídrico”.**Doctoranda en Educación y Cultura Ambiental; Magíster en Administración; Especialista en Gerencia de Mercadeo. Investigadora del grupo de estudios de futuro del mundo amazónico - GEMA. Profesora Asociada de la Universidad de la Amazonia, Florencia, Caquetá, Colombia. Correo electrónico: c_marles@hotmail.com*** Magíster en Administración; Especialista en Finanzas; Especialista en Dirección y Administración de Instituciones; Especialista Tecnología Apro-piada. Director del Grupo de investigación de estudios de futuro mundo amazónico-GEMA. Profesor Titular de la Universidad de la Amazonia, Florencia, Caquetá, Colombia. Correo electrónico: parcipt@hotmail.com**** Contador Público; Administrador Público; Especialista en Gestión Pública; Especialista en Pedagogía; Maestrante en Ciencias de la Educación. Do-cente investigador de la Universidad de la Amazonia, vinculado al Grupo de Estudios de Futuro del Mundo Amazónico – GEMA, Florencia, Caquetá, Colombia. Correo electrónico: carlosgomez325@gmail.com
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.Claria Marles Betancourt, Parcival Peña Torres, Carlos Alberto Gómez Cano284RESUMOA lúdica como estratégia para educação e cultura ambiental no contexto universitárioO objetivo deste artigo é reetir sobre a necessidade de propor alternativas que promovam mudanças nas crenças, atitudes, valores e comportamentos para a conservação, proteção e cuidado da natureza e seus serviços ecossistêmicos. Embora a educação ambiental seja considerada um elemento de transformação cultural através do uso de ferramentas pedagógicas e didáticas, ainda existe uma lacuna na incorporação da dimensão ambiental no contexto universitário, em relação ao processo ensino-aprendizagem.A presente análise aborda uma proposta de lúdica ambiental na Universidade da Amazônia, que considera as estratégias de jogo como uma alternativa que permite ao aluno explorar a realidade socioambiental da região e incentivar a participação na busca de respostas às múltiplas questões que emergem devido à crise ambiental global e à incerteza sobre o futuro.Palavras-chave: Educação ambiental, lúdica, cultura, universidade.1. IntroducciónLa educación tiene la intencionalidad de formar in-dividuos que desarrollen competencias, se apropien de saberes y valores para comprender la realidad, desarrollen la creatividad, y tomen decisiones con un pensamiento crítico y reexivo que los lleve a transformar su entorno. Es así como la dimensión ambiental aparece como una exigencia en los nive-les educativos, básico, medio y superior, para dar respuesta efectiva a sistemas sociales enfocados en el desarrollo sostenible y la satisfacción de necesida-des básicas de la población. No obstante, la institucionalización de la educación ambiental en Colombia evidencia problemas como el poco resultado en las diferentes experiencias em-prendidas por las universidades para incorporar la dimensión ambiental, desde la transversalidad de la temática en sus ejes misionales, que no han inuido en los cambios requeridos hacia una visión sistémi-ca del ambiente y la articulación social de la acti-vidad investigativa, cientíca y tecnológica (Torres, 2007). Igualmente, la Política Nacional de Educación Ambiental, SINA (Ministerio del Medio Ambiente, MMA y Ministerio de Educación Nacional, MEN, 2002) expresa que existe:Dicultad en el cambio de mentalidad requerida, para la interiorización y la apropiación de una con-ceptualización, a propósito de la construcción del co-nocimiento, del diálogo de saberes y de la compren-sión de la problemática ambiental en la escuela y en los diversos ámbitos educativos, como un ejercicio interdisciplinario permanente. (p. 12).Es aquí donde se evidencia la necesidad de integrar pedagogías y didácticas contemporáneas como la lúdica, para el fomento de la educación ambiental en la formación de futuros profesionales; por tanto se plantea el siguiente interrogante: ¿Cómo las es-trategias lúdicas favorecen la incorporación de la educación ambiental en el contexto universitario?En este sentido, Ferrer y Gomera (citados por Ariza y Rueda, 2016) plantean que para incluir la educación ambiental en la universidad, se debe usar metodolo-gías interdisciplinarias para integrar el conocimiento disciplinar y permitir la interpretación contextuali-zada de la complejidad, para lo cual la didáctica am-biental debe orientarse hacia actividades de sensibi-lización desde la multidisciplinariedad. En denitiva, se requiere sumar lo ambiental a los proyectos educativos institucionales (PEI) de las universidades y, en concreto, a sus funciones mi-sionales de investigación, extensión y docencia. Por esto se presenta una propuesta para la inclusión de la dimensión ambiental en el quehacer educativo universitario, mediante estrategias lúdicas como una alternativa para abordar la problemática am-biental sobre el recurso hídrico en la Universidad de la Amazonia en el departamento del Caquetá. 2. Crisis ambiental contemporánea: Resultado de la interacción sociedad-naturaleza-culturaA través de la historia, los seres humanos y la for-ma cómo estos se relacionan con la naturaleza, han
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.La lúdica como estrategia para la educación y cultura ambiental en el contexto universitario285provocado cambios signicativos en los contextos políticos, económicos, demográcos, tecnológicos y culturales, que han transformado los paradigmas del desarrollo y crecimiento económico de las na-ciones, sometiendo a la humanidad a grandes cri-sis. En la actualidad se enfrenta una nueva crisis que afecta a todos los rincones del planeta y gru-pos sociales sin discriminación, denominada crisis ambiental, la cual determina las relaciones sociales en el sistema de producción, como punto de partida para entender el vínculo de la sociedad actual con la naturaleza. Al respecto, Crosby (citado por Tom-masino, Foladori y Taks, s.f.) arma que la historia ambiental del mundo evidencia que las sociedades menos desarrolladas tecnológicamente soportaron crisis ambientales, en la mayoría de los casos por depredar la naturaleza hasta su extinción.En este sentido Maya (2003) arma:La lección que deja la prolongada historia del hombre, es la de que las crisis ambientales acaban sorteándose o enfrentándose con grandes cambios culturales. Posible-mente uno de los momentos más difíciles de la humani-dad fue la crisis del hombre cazador. Fue un momento quizás más crítico que el actual, y la especie humana se vio más de cerca amenazada por la extinción. Si no se hubiese construido otro sistema cultural impulsado por la revolución neolítica, posiblemente la especie humana no hubiese podido superar la crisis. (p. 24).Por tanto, la cultura, entendida como “el conjunto de relaciones humanas y resultado de la interacción del hombre, la naturaleza y la sociedad, ha trascen-dido en el tiempo” (Enoa, 2005, citado por Montes, 2009, p. 2), permitiendo al ser humano mantener, reproducir y desarrollar nuevos discernimientos a partir de los cuales se construye valores necesarios para la transformación del ambiente social y natu-ral, fundamental en la satisfacción de las necesida-des materiales y espirituales del ser humano, pero “las bases naturales para la existencia [han sido de-terioradas] al romperse el equilibrio de los ecosiste-mas y sobrepasarse los límites de la capacidad de autorregulación de la naturaleza” (Montes, 2009, p. 1). Al respecto, Columbie (2013) concibe la cultura ambiental como la posición que el hombre adopta para promover y establecer relaciones con la natura-leza, la cual proporciona un pensamiento que privi-legia el mejoramiento de la calidad de vida.De acuerdo con lo anterior, diversas posturas ma-niestan que la actual crisis ambiental es resultado de varios aspectos: los modelos de producción y su relación insostenible con la naturaleza, que tienen por objeto maximizar los benecios económicos en el menor tiempo posible; el crecimiento de la población y las profundas desigualdades entre las naciones. Aledo (s.f.) expresa que la preocupación por el ambiente natural no debe basarse en el uso de recursos naturales ni en la generación de resi-duos, debido a que la problemática ambiental surge de incoherencias entre orden natural de los ciclos biogeoquímicos, y el ritmo creciente de los ciclos de producción humana.Hay que mencionar además que la actual crisis ambiental demuestra la relación contradictoria del hombre con la naturaleza, quien destruye para sa-tisfacer necesidades básicas, y construye alternati-vas para vivir mejor mediante los recursos natu-rales, teniendo como resultado, graves problemas globales como la contaminación atmosférica y de los recursos hídricos, la degradación de los suelos, el calentamiento global, el agotamiento de las fuen-tes de energía, que suscitan incertidumbre sobre el futuro del planeta.En este sentido, el cómo se aborda el estudio del problema ambiental y el para qué se hace educación ambiental, depende de cómo se concibe la relación entre individuo, sociedad y naturaleza; es aquí don-de se evidencia la necesidad de integrar la educa-ción, la pedagogía y la didáctica, para lograr los pro-pósitos de una sociedad y de un país en particular.3. La Educación ambiental como alternativa a la transición culturalLa Educación ambiental ha surgido como punto de convergencia entre las ciencias humanas y las cien-cias físico-naturales en el sector educativo, con el pro-pósito de desarrollar estrategias para concientizar e incidir en los comportamientos sociales, promover alternativas para una convivencia armónica con la naturaleza, crear soluciones para enfrentar, reducir la compleja crisis ambiental global, y garantizar un futuro para la sociedad actual (Calixto, 2012).Ante la actual crisis ambiental actual reejada en el cambio climatico, la escasez mundial del agua,
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.Claria Marles Betancourt, Parcival Peña Torres, Carlos Alberto Gómez Cano286la pérdida de la biodiversidad, la contaminación, y una amplia gama de problemas resultado de la al-teracion de la relación hombre-naturaleza-sociedad, la educación ambiental es la alternativa diseñada para realizar una transición cultural que incentive la elaboración de respuestas a la compleja proble-mática del ambiente. De acuerdo con Maya (2003), la crisis ambiental es más un problema ideológico que tecnológico, y tiene que ver con lo simbólico y social, una crisis de valores en la que se requiere de manera urgente, realizar cambios culturales.Así mismo, Pascuas, Correa y Marlés (2016) señalan que reconocer los problemas ambientales que exis-ten en las regiones, contribuye a la concientización ambiental desde una nueva visión que permita in-teractuar de manera sustentable con la naturaleza. Para esto se requiere procesos educativos ambien-tales que privilegien la reexión y la formulación de acciones de transformación de las actitudes del hombre hacia la naturaleza.Habría que decir también, que la educación am-biental ha evolucionado desde su concepción ini-cial que privilegiaba la conservación del medio ambiente, hasta dar mayor importancia al aspecto social, la forma de relacionarse con el ambiente, y en la transformación del ser humano como agente de cambio social. Como lo arma Le (2009), ha evolucionado hasta “formar individuos con pensa-miento crítico, creativo y prospectivo con capaci-dad de análisis sobre los procesos naturales y so-ciales” (p. 101). Ahora bien, la educación ambiental cuenta con un amplio marco legal nacional, respaldado por direc-trices internacionales orientadas por la Organiza-ción de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2012) y el Progra-ma de las Naciones Unidas para el Medio Ambien-te (PNUMA, 2015), que en denitiva convergen en la apremiante necesidad de educar desde y para el medio ambiente hacia la toma de conciencia y la transformación de actitudes y valores. En Colom-bia, la política nacional de educación ambiental (Ley 1549 de 2012), entiende ésta como “un proyecto de transformación del sistema educativo, del que-hacer pedagógico en general, de la construcción del conocimiento y de la formación de individuos y co-lectivos” (MMA y MEN, 2002, p. 19).Uno de los propósitos de la educación ambiental es educar desde el medio ambiente, usando el entor-no escolar como un recurso formativo que facilite información y conocimientos básicos respecto a los aspectos ambientales. Además se orienta hacia la toma de conciencia, la formación de actitudes, va-lores y la capacidad de llegar a evaluar los proble-mas del entorno propio y participar activamente en su solución.De acuerdo con Mc Pherson y Hernández (s.f.), tra-bajar la educación ambiental en función del desa-rrollo sostenible desde la escuela, es asumir una perspectiva más crítica, analítica y participativa, donde el sujeto tiene una posición activa frente al conocimiento, las habilidades y valores, y es capaz de generar cambios en la vida natural y social ac-tual a favor del medio ambiente, sin comprometer las condiciones futuras. Por consiguiente, la educación ambiental debe con-tribuir a la transformación social, hacia una nueva conciencia ambiental, con el reto de crear compro-miso individual y colectivo con el cuidado am-biental. Es por esto que las instituciones educati-vas requieren introducir estrategias pedagógicas y didácticas como la lúdica, que posibiliten la incor-poración de propuestas de conocimiento gestadas por saberes estudiantiles desde diferentes visiones y valores éticos respecto a lo ambiental, además de favorecer el desarrollo de capacidades para analizar problemas y participar en los procesos de búsqueda de alternativas de solución.4. Lúdica: una estrategia didáctica para la educación ambientalLa educación ambiental debe considerar que los comportamientos individuales y colectivos son guiados mucho más por emociones y valores que por conocimientos, motivo por el cual las institu-ciones educativas deben proponer experiencias que restauren los vínculos entre el hombre y la natura-leza (Mayer, 1998). Vasco (1980, 1988), considera la didáctica, “no como la práctica misma de enseñar, sino como el sector más o menos bien delimitado del saber pedagógico que se ocupa explícitamente de la enseñanza” (párr. 18).Así mismo, la didáctica se hace visible directamente en el aula, en los procesos de interacción discursi-
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.La lúdica como estrategia para la educación y cultura ambiental en el contexto universitario287va entre estudiantes y docentes, y se preocupa por comprender el conocimiento e interpretar el modo de ser en la relación sujeto-saber (Ricoeur, 2003). En este sentido, Tobasura (2006) considera como recur-so o medio didáctico a la persona, objeto, equipo o situación que permite tener una comunicación esti-mulante y creativa entre el docente y el estudiante. Por otra parte, el Programa de Educación Ambiental (PRAE), sostiene que una de las dicultades eviden-ciadas en la implementación de la política nacional ambiental, es plantear situaciones pedagógico-di-dácticas pertinentes a la comprensión de proble-mas ambientales (MMA y MEN, 2002), que hacen necesario integrar estrategias didácticas contempo-ráneas como la lúdica, entendida como una dimen-sión del desarrollo humano, que tiene que ver con experiencias que nos llenan de distensión. De acuerdo con De Zubiría (2012), las didácticas tra-dicionales permiten que la enseñanza sea una acción que se imprime sobre el cerebro de los estudiantes, logrando en ellos un aprendizaje memorístico, repe-titivo y automatizado, desaprovechando su capaci-dad de analizar, interpretar, comparar y reexionar. Por el contrario, los enfoques didácticos contempo-ráneos como la lúdica, son inscritos en una metodo-logía interestructurante. Una característica esencial en ellas es el predominio de profesores y estudian-tes, y la actividad cognitiva y metacognitiva de na-turaleza interdisciplinaria y transdisciplinaria que permite la relación de nuevos temas, modicando conceptos previos, reconociéndolos como la base en la cual serán articulados los nuevos saberes.La delimitación de unos elementos que permitan precisar estrategias didácticas, pedagógicas y curri-culares que posibiliten el diseño de una lúdica para la educación y la cultura ambiental, pasa primero por comprender la naturaleza del juego. Así, el jue-go contribuye a la consolidación de aprendizajes, ya que permite la integración de procesos de pensa-miento, sociabilidad y equilibrio emocional, lo cual signica aportarle a la psiquis humana, la capaci-dad de autoorganización; por tanto,El impulso lúdico se ubica entre la creatividad y el deseo, y aunque físicamente no se ha logrado ubicar, se le suele situar en un plano de la conciencia entre las estructuras cognitivas, afectivas y emocionales llamado zona transicional (Winnico, 1994, p. 41) a la cual le son atribuidas las facultades de producir sen-saciones -conanza, distensión, goce y placer- propi-cias a la libertad de pensamiento para todo acto de creación. (Domínguez, 2015, p. 12).Complementario a lo anterior, los aportes de la lú-dica precisan el sentido de lo que es el clima lúdico, entendido como las interrelaciones entre los ámbi-tos social, físico y contextual que condicionan toda situación de enseñanza-aprendizaje, la interacción comunicativa entre los actores que participan de la acción lúdica, y el reconocimiento de cómo el jue-go por antonomasia, potencializa las emociones, ya que el estado emocional de la persona es una di-mensión potencializadora del desarrollo humano, dado queSi bien la cognición ha aportado una gran plasticidad adaptativa al ser humano, que le ha permitido sobre-vivir prácticamente en cualquier ambiente, la vida emocional sigue siendo el cimiento sobre el cual se sustenta el psiquismo, por lo que actualmente resulta incuestionable que la emotividad sea un factor fun-damental en la toma de decisiones adecuadas. (Do-mínguez, 2015, pp. 9-10).Además, cuando Huizinga (2012) caracteriza el jue-go como un fundamento y un factor de cultura, señala las bases de la dimensión lúdica como ca-racterística fundamental de los seres humanos, sin desconocer las interpretaciones biológicas y psico-lógicas, y desarrolla una explicación del juego como fenómeno cultural en sus distintos ámbitos de len-guaje, competición, derecho, poesía, losofía y arte. Para este autor:El juego en su aspecto formal, es una acción libre de carácter cticio, situada fuera de la vida corriente, y que puede, a pesar de todo, absorber al jugador por completo, sin que exista un interés material, ni se ob-tenga provecho alguno; se ejecuta en un tiempo y es-pacio determinados, en un orden sometido a reglas, y provoca asociaciones que tienden a envolverse de misterio o a disfrazarse para destacar en el mundo habitual. (p. 35).A través del juego se puede generar estímulos en los procesos de enseñanza y aprendizaje, propiciando el interés en los estudiantes por los temas que ha-cen parte de un programa de formación, incluyendo aquéllos que pueden ser percibidos como complejos
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.Claria Marles Betancourt, Parcival Peña Torres, Carlos Alberto Gómez Cano288o de difícil aprehensión. Dentro de las ventajas de utilizar el juego como estrategia didáctica se men-ciona el incentivar el aprendizaje de los estudiantes de los contenidos formales provistos por el sistema educativo, y enriquecer el proceso didáctico de las disciplinas, potenciando el aprendizaje signicativo y personalizado (Comas et al., 2008).Para Bautista-Vallejo y López (2002) la ganancia, desde el punto de vista didáctico, está dada en fun-ción de la posibilidad de una organización eciente de la enseñanza, al incluir: participación, dinamis-mo, entrenamiento, interpretación de papeles, co-lectividad, modelación, retroalimentación, carácter problémico, obtención de resultados completos, iniciativa, carácter sistémico y competencia. Igual-mente, Caillois (citado por Llull y García, 2009) sos-tiene que “los juegos practicados por los diferentes grupos sociales, dan cuenta de su forma de ser, sus características y sus comportamientos” (p. 24). Por consiguiente, la lúdica y el juego están inmersos en el modo mismo del ser humano de comprender y estar en el mundo. Para comprender el sentido del juego hay que partir de una concepción relacional-dinámica de la realidad. Ésta se nos revela en toda su complejidad (multidimensionalidad) a partir de un método de abordaje vivencial-conceptual. Las múltiples varia-bles que componen lo real -su cambio continuo- sólo pueden ser percibidas globalmente con una actitud de inmersión y apertura, permanente juego de rela-ciones, que posibilitan la comprensión de nuevos y variados horizontes.Todo aprendizaje debe iniciarse con una expe-riencia global / integral / motivadora y signicati-va a partir de la cual pueda elaborarse racionalmen-te esquemas de contenidos. Pues bien, todo juego es creador de campos de posibilidades, abre caminos / horizontes, permite el riesgo, la oportunidad, el desa-fío. Jugar es ser capaz de vivenciar la trama existen-cial en una constante apelación/respuesta. (Bianchi, s.f., p. 2).Así, incorpora relación, situación o contexto, cli-ma-espacio-tiempo, motivación y signicatividad, expresión, interacción, aprendizaje globalizador, diversión y democratización, dimensiones que son asumidas como posibilitadoras de un discurso di-dáctico en lo ambiental, ya que es desde ellas, como las personas interaccionan con el medio natural y social que les rodea.En este orden de ideas, la aplicación de estrategias lúdicas en la educación, demuestra resultados posi-tivos en el aprendizaje. A través de las experiencias, la diversión y la interacción, se cumple los objetivos pedagógicos de los diferentes programas de edu-cación y se genera en el alumno motivación para el cumplimiento de actividades (Romero, Torres y Aguaded, 2017). Por esto se considera que la ludi-cación constituye un elemento que favorece el abor-daje de problemas ambientales en el aula, y se con-vierte en un instrumento que permite reestructurar contenidos y materiales de enseñanza para que los estudiantes realicen el proceso aprendizaje, sin per-catarse de que lo están haciendo.Por otra parte, la línea de pensamiento de Book-chin, Morín y Rolston III (Herrera, 2005) referente a la denominada ecología social, entendida como el estudio de los sistemas humanos en interacción con los sistemas ambientales, propone unos conceptos axiomáticos que pueden ser asumidos por una pro-puesta de lúdica ambiental acorde al contexto de la Universidad de la Amazonia:El ser humano interacciona intensa y continuamente con el ambiente; ni uno ni el otro se pueden estudiar aisladamente, en tanto mutuamente se determinan aspectos de su estructura y funcionamiento; b) la interacción entre los seres humanos y el medio am-biente es dinámica y se desarrolla en el tiempo y el espacio; c) la delimitación del ambiente es contingen-te a cómo se dene el ser humano; y, d) el ambiente es complejo y heterogéneo en el tiempo y el espacio. (Gudinas y Evia, 1995, p. 19).En denitiva, la lúdica ofrece varios benecios en un entorno de aprendizaje, y ocasiona aprendizajes activos, debido a que involucra emociones, genera goce, ideas creativas, y promueve retos y cambios. Por esto, se convierte en una estrategia que aporta a la educación ambiental, especialmente en la con-cientización de las problemáticas ambientales que enfrentan las regiones, y en la formación de ciuda-danos reexivos que transformen la realidad actual y formulen acciones para construir un mejor futuro.
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.La lúdica como estrategia para la educación y cultura ambiental en el contexto universitario2895. Consideraciones metodológicas para la lúdica ambiental en la Universidad de la AmazoníaConviene subrayar que las políticas de ciencia, tec-nología e innovación del departamento del Caque-tá, en el campo de biodiversidad, ambiente y desa-rrollo rural, precisan que los sistemas sostenibles de producción constituyan un reto para los centros, grupos y semilleros de investigación y formación, las redes de conocimiento, y formación en valores y derechos humanos, en benecio de la competiti-vidad regional mediante los elementos del desarro-llo sostenible y preservación de ecosistemas (Peña, Ríos, Marlés y Espinosa, 2012).Así mismo, la Universidad de la Amazonia expre-sa en su misión la contribución en el desarrollo de la región amazónica, y el compromiso con la for-mación integral, que estimule su vinculación en la solución de la problemática regional y nacional; y en sus objetivos estratégicos, concertar acuerdos y entendimientos operativos, acciones armónicas que redunden en la preservación del medio ambien-te, conservación y utilización de los recursos de la Amazonia (Universidad de la Amazonia, 2006). De acuerdo con los planteamientos en apartados anteriores, y teniendo en cuenta el direccionamien-to estratégico de la Universidad de la Amazonia, se propone que la lúdica se convierta en un eje trans-versal en la institución. Por esto, la didáctica para la lúdica ambiental ha de incorporar los aportes acerca del aprendizaje desde lo metacognitivo, entendido éste como el juicio ampliado que germina de la au-torreexión sobre el propio conocimiento, siendo el conocimiento y las destrezas metacognitivas quie-nes aportan la estructura básica para el desarrollo del autocontrol positivo y de la autorregulación de los propios pensamientos y sentimientos (Mc-Combs, 1993, citado por Camacho et al., 2012). Esto le implica a una lúdica para lo ambiental, formar para la generación de autoconciencia del sujeto so-bre su conocimiento y el propio proceso de aprendi-zaje respecto al modo como comprende su entorno ecológico, lo incorpora a sus imaginarios sociales y lo traduce en prácticas ciudadanas responsables.Así mismo, la lúdica ambiental desde lo metacog-nitivo debe facilitarle al estudiante organizar, selec-cionar y transformar la información respecto a la experiencia que tiene y alcanza de lo ambiental, y construir signicado en torno a lo ambiental a tra-vés de imágenes o proposiciones verbales, con la posibilidad de elaborar un modelo explicativo de lo aprendido (Marroquín, 2015).La lúdica ambiental ha de incorporar, desde los sistemas complejos mencionados, los principios de auto-eco-organización, entendidos como los nes particulares que un sistema vivo busca acorde con su estructura a partir de las relaciones variables con el entorno, recursividad organizacional, asumida como la posibilidad de entender que un fenóme-no tiene posibles múltiples causas que interactúan entre sí, aunque en ocasiones parezcan disímiles, y el principio hologramático, entendido como la rela-ción intrínseca y unitaria entre las partes y el todo (Medina y Tobón, 2010).En otra línea, la lúdica ambiental posibilita la crea-ción de escenarios simulados de realidades am-bientales especícas, los cuales, según Senge (2011), permiten que los individuos puedan interiorizar las problemáticas que allí se presentan, formular y apli-car estrategias de solución y fortalecer los espacios de aprendizaje frente a la compleja realidad identi-cada. La lúdica ambiental requiere de nuevas expe-riencias que contribuyan en la sensibilización social hacia el ambiente, y según Huizinga (2012), la edu-cación se efectúa mediante la experiencia, en donde la comunicación permea y facilita las interacciones sociales, maniesta emociones que en denitiva ac-túan como jadores del aprendizaje, a partir de la reexión sobre problemas ambientales locales y de esta forma contribuye en la construcción de nuevos signicados, actitudes y valores ambientales6. ConclusionesEn la actualidad existe la necesidad de incluir la edu-cación ambiental en los currículos universitarios, y fomentar cambios de actitudes y valores en los fu-turos profesionales, ante la crisis ambiental global (Carrasco y Ramón, 2016). Aunque existen estudios que demuestran que las universidades se han esfor-zado en actualizar los currículos con el propósito de incluir el tema ambiental, estos esfuerzos no han logrado materializarse (Díaz, 2013), lo cual permite inferir que la educación ambiental en el nivel supe-rior aun no logra integrarse como referente y medio
Revista UNIMAR 35(2)- Rev. Unimar - pp. 283-292.ISSN: 0120-4327, ISSN Electrónico: 2216-0116, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2017.Claria Marles Betancourt, Parcival Peña Torres, Carlos Alberto Gómez Cano290de formación ambiental de los estudiantes universi-tarios (Tovar-Galvez, 2017).En Colombia, los esfuerzos por vincular el proble-ma ambiental desde una visión integral, no han permeado el sistema universitario, y no se ha gene-rado corrientes de pensamiento que inuyan en el cambio de mentalidad requerido para la compren-sión de la problemática ambiental y del papel de la universidad en la búsqueda de soluciones alterna-tivas para la crisis ambiental. Además, dentro de las dicultades en la implementación de la política nacional ambiental se encuentran las de incorpo-rar la dimensión ambiental en la educación supe-rior y plantear situaciones pedagógico-didácticas pertinentes a la comprensión de problemas am-bientales que generen cambios culturales (MMA y MEN, 2002). El problema de la conciencia tiene que ver con las instituciones educativas y la educación; el reto de la educación ambiental y de la lúdica como herra-mienta, es la construcción de la cultura ambiental con una clara orientación hacia la transformación social, respecto a la forma en la que el ser humano interactúa con la naturaleza. La implementación de estrategias lúdicas en el con-texto universitario constituye un método innovador y ameno de enseñanza al proporcionar mejores ex-periencias de aprendizaje, debido a que despierta el interés de los estudiantes y los invita a reexionar y utilizar la creatividad en la formulación de posibles soluciones a los problemas ambientales.Los elementos conceptuales y prácticos propuestos permiten congurar un tipo de propuesta en lúdica ambiental centrada en el papel de la lúdica y el jue-go como herramientas dinamizadoras de las emo-ciones, actitudes y los imaginarios presentes en los actores, en relación con lo ecológico y lo ambiental, la reexión de las prácticas pedagógicas vigentes, y el encuentro con la diversidad natural y cultural desde la concepción de ecosistema y ecología social.La lúdica y el juego hacen posible la potencializa-ción de las subjetividades, la habilidad física y men-tal respecto a lo ambiental, dada la conexión con las dimensiones humanas, conectadas a la condición natural del ser humano. Los aportes de la dimen-sión lúdica a la educación ambiental en el nivel su-perior deben ser estudiados y evaluados, a n de incorporar sus evidencias didácticas, pedagógicas e históricas a una propuesta de lúdica ambiental.La lúdica ambiental debe pasar por una profunda y extensiva reexión acerca de la diversidad cultural y ambiental desde un enfoque sistémico, asociado a las concepciones y prácticas de las culturas ances-trales. Igualmente, los elementos puestos a consi-deración, reeren la oportunidad de dar cuenta de procesos de indagación centrados en lo vivencial, lo cual permitiría vislumbrar mayor compromiso de los estudiantes sobre los graves problemas que en-frenta el medio ambiente en la actualidad.7. Conicto de interesesLos autores de este artículo declaran no tener ningún tipo de conicto de intereses del trabajo presentado. ReferenciasAledo, A. (s.f.). La crisis ambiental y su interpretaciòn sociológica. Recuperado de hps://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/12937/15/tema%201.%20crisis%20so-cioambiental.pdfAriza, C. y Rueda, L. (2016). La educación ambiental: una mirada desde el contexto universitario. Revista de la Red Iberoamericana de Pedagogía 5(3). Bautista-Vallejo, J. y López, N. (2002). El juego didáctico como estrategia de atención a la diversidad. Ágora Di-gital 4, 134-141.Bianchi, E. (s.f.). Pedagogía Lúdica. Teoría y praxis. Una contribución a la causa de los niños. Recuperado de hp://docplayer.es/17073654-Pedagogia-ludica-teoria-y-praxis-una-contribucion-a-la-causa-de-los-ninos.htmlCalixto, R. (2012). Investigación en Educación Ambien-tal. Revista Mexicana de Investigación Educativa, RMIE 17(55), 1019-1033.Camacho, T., Flórez, M., Gaibao, D., Aguirre, M., Pasive, Y. y Murcia, G. (2012). Estrategias pedagógicas en el ámbito educativo. Recuperado de hp://www.mu-tisschool.com/portal/Formatos%20y%20Documen-tos%20Capacitacion%20Docentes/ESTRATEGIAPE-DCorr.pdfCarrasco, M. y Vásquez, E. (2016). La educación ambien-tal, un saber pendiente en la formación de jóvenes
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